Moneda y billetes
La moneda es el euro (EUR), con 100 céntimos por euro. Los billetes van de 5 a 500 euros, aunque los grandes apenas se usan y pueden no aceptarse. Las monedas de 1 y 2 euros son muy útiles para el día a día. Lleva billetes pequeños porque en comercios modestos cuesta cambiar los grandes.
Efectivo vs tarjeta
Alemania es famosa por su preferencia por el efectivo: muchos bares, restaurantes pequeños, panaderías y mercados solo aceptan dinero en mano. La tarjeta se acepta en cadenas, hoteles y grandes comercios, pero no des por hecho que funcionará en todas partes. La regla práctica es llevar siempre efectivo suficiente para el día.
Dónde conseguir el mejor cambio
Lo más rentable es sacar euros de un cajero de un banco alemán reconocido o pagar con una tarjeta sin comisión de divisa. Las casas de cambio turísticas dan tipos peores. Evita cambiar mucho efectivo antes de viajar si tu banco aplica un margen elevado.
La trampa del cambio en el aeropuerto
Como en casi todo el mundo, las oficinas de cambio del aeropuerto aplican tipos malos y comisiones altas. Cambia solo lo justo para llegar a la ciudad si no tienes nada de efectivo. Lo ideal es sacar euros en un cajero bancario al llegar.
Uso de cajeros (ATM)
Usa cajeros de bancos establecidos (Sparkasse, Volksbank, bancos comerciales) y desconfía de los cajeros independientes con marcas como Euronet, que cobran comisiones altas y peores tipos. Rechaza siempre la conversión a tu moneda (DCC) y elige cobrar en euros. Saca cantidades mayores para aprovechar mejor cada operación, dado que el efectivo es muy necesario.
Propinas
En Alemania se deja propina, normalmente redondeando o un 5-10% en restaurantes si el servicio ha sido bueno. Lo habitual es decir la cantidad total que quieres pagar al entregar el dinero, en lugar de dejarlo en la mesa. En cafés y bares basta con redondear al euro más cercano.
Estafas y errores comunes con el dinero
El mayor error es asumir que se puede pagar con tarjeta en todas partes y quedarse sin efectivo en un sitio que no la acepta. Otro fallo común es aceptar la conversión a tu moneda en cajeros y datáfonos. Evita los cajeros independientes de aeropuertos y zonas turísticas por sus comisiones abusivas.
¿Cuánto efectivo llevar?
Por la cultura del efectivo, conviene llevar siempre más dinero en mano del que llevarías en otros países europeos. Una buena referencia es tener efectivo cómodo para uno o dos días e ir reponiendo en cajeros bancarios. Así evitas el apuro de encontrar un local que no acepte tarjeta.