Moneda y billetes
La moneda es el franco suizo (CHF), dividido en 100 céntimos (rappen). Los billetes van de 10 a 1000 francos y son muy seguros y reconocibles por sus colores. Las monedas de francos y céntimos se usan a diario para transporte y pequeñas compras.
Efectivo vs tarjeta
La tarjeta y el contactless se aceptan ampliamente en tiendas, restaurantes, transporte y hoteles. Aun así, conviene llevar algo de efectivo en francos para mercados, máquinas, propinas y pueblos pequeños. Aunque algunos sitios acepten euros, el cambio que aplican suele ser desfavorable, así que paga en francos.
Dónde conseguir el mejor cambio
Las casas de cambio y los bancos suizos suelen tener tasas razonables, pero comparar antes siempre ayuda. Retirar francos en cajeros locales evitando el DCC suele ser de lo más conveniente. No cambies euros en comercios, que aplican tipos pobres.
La trampa del cambio en el aeropuerto
El cambio en el aeropuerto ofrece tasas poco favorables, como en casi todo el mundo. Cambia solo lo necesario para el primer trayecto si lo requieres. Con tarjeta y un cajero en la ciudad cubrirás el resto a mejor precio.
Uso de cajeros (ATM)
Los cajeros suizos son fiables, seguros y abundantes. Rechaza la conversión dinámica (DCC) y elige cobrar en francos suizos para mejor tipo. Revisa la comisión que tu banco aplica por cada retirada para no acumular costes.
Propinas
La propina no es obligatoria porque el servicio suele estar incluido en el precio. Aun así, es habitual redondear la cuenta hacia arriba o dejar un pequeño extra si el servicio fue bueno. En restaurantes, redondear unos francos es un gesto suficiente y bien visto.
Estafas y errores comunes con el dinero
El error más común es pagar en euros y aceptar el cambio del comercio, que sale caro: usa francos. También evita la conversión a tu moneda (DCC) en datáfonos y cajeros. Dado lo caro del país, revisa siempre la cuenta para no llevarte sorpresas.
¿Cuánto efectivo llevar?
Como casi todo se paga con tarjeta, basta con una reserva moderada de francos para máquinas, propinas y pequeños comercios. Ten en cuenta que Suiza es cara, así que calcula tu presupuesto con holgura. Reabastece en cajeros locales según lo necesites.